101.-
Si en el lugar a donde fue no hace ganancias, el agente entregará
al mercader el doble del dinero que hubiera recibido.
102.-Si el mercader le anticipa dinero para la
gira al agente y éste, en el lugar a donde fue, sufre pérdidas,
devolverá al mercader sólo el capital.
103.- Si, estando de gira, un enemigo le obliga
a dejar cuanto lleva, que el agente lo jure por la vida del
dios, y no tendrá castigo.
104.-Si un mercader da a un agente cebada, lana,
aceite o cualquier mercancia para su venta, que el agente vaya
apuntando el dinero que devuelve al mercader; el agente se procurará
un recibo sellado por el dinero que le haya ido entregando al
mercader.
105.-Si un agente es descuidado y no se procura
recibo sellado por el dinero que haya dado al mercader, el dinero
que no conste en recibo sellado no se contará en el balance.
106.-Si un agente recibe dinero de un mercader
pero luego se lo niega a su mercader, que ese mercader le pruebe
ante el dios y ante testigos al agente que ya recibió el dinero,
y el agente devolverá al mercader 3 veces el dinero que haya
recibido.
107.-Si un mercader da un crédito a un agente
y el agente le ha devuelto a su mercader todo lo que el mercader
le había dado, pero el mercader le niega al agente haber recibido
nada de él, que ese agente se lo pruebe al mercader ante el
dios y ante testigos, y el mercader, por habérselo negado a
su agente, le devolvera 6 veces al agente todo lo que se quedó.
108.-Si una tabernera no cobra cebada como precio
por la cerveza y cobra en dinero según una pesa grande y rebaja
el valor de cerveza en relación al valor de la cebada, que se
lo prueben y la tiren al agua .
109.-Si una tabernera en cuyo local suelan reunirse
embusteros [= conspiradores] no agarra a esos embusteros y los
lleva a Palacio, que esa tabernera sea ejecutada.
110.-Si una sacerdotisa naditum o ugbabtum que
no reside en un convento gagu abre una taberna o entra por cerveza
en una taberna, a esa mujer, que la quemen.
111.-Si una tabernera da 1 cántaro de cerveza
a cuenta, cobrará, al llegar la cosecha, 50 silas de cebada.
112A.-Si uno se va de viaje, y confía plata, oro,
piedras preciosas o cualquier propiedad valiosa a otro, y desea
recuperarlo más tarde, y el otro no le trae todas las propiedades
al lugar designado, sino que se las apropia, deberá pagar 5
veces el valor de lo que le había sido confiado.
112B.-Si un hombre le confía a otro plata, oro,
pedrería o cualquier objeto y le encarga que lo lleva a talö
sitio, y éste no entrega la mercancía en el lugar al que debía,
y se la queda, que el dueño de la mercancía pruebe que no ha
entregado toda la mercancía, y el hombre le devolverá 5 veces
el valor de la mercancía que le había confiado.
113.-Si un hombre tiene derecho a reclamarle ya
a otro hombre cebada o dinero y sin permiso del dueño de la
cebada se lleva cebada del granero o de la era, que le prueben
a ese hombre que se ha llevado cebada del granero o de la era
sin permiso del dueño, y devolverá toda la cebada que se hubiera
llevado y, además, perderá su derecho sobre lo que hubiera prestado.
114.-Si un hombre no tiene aún derecho a reclamarle
a otro hombre cebada o dinero, pero le embarga un rehén, pagará
por cada rehén 1/3 de mina de plata.
115.-Si cualquier tiene una demanda con otro por
grano o dinero y le mete a prisión; y el prisionero muere en
prisión de muerte natural, el caso no irá más allá.
116.-Si el rehén, en casa del que lo embargó,
muere a golpes o por malos tratos, que el dueño del rehén se
lo pruebe a su mercader; si fuera un hijo del hombre, ejecutarán
a un hijo suyo; si fuera un esclavo del hombre, pagará 1/3 de
mina de plata; además, perderá sus derechos sobre todo lo que
hubiera prestado.
117.-Si las deudas se apoderan de un hombre y
tiene que vender a su esposa, a su hijo o a su hija, o andar
ofreciéndoles para que sirvan por la deuda, que trabajen 3 años
para la casa del que los compró o los tomó en servicio; el cuarto
año serán libres.
118.-Si lo que da para que sirva por las deudas
es un esclavo o una esclava, que el mercader deje pasar el plazo,
[y luego] proceda a su venta; no habrá reclamación.
119.-Si las deudas se apoderan de un hombre y
tiene que vender a una esclava que ya le haya dado hijos y el
dueño de la esclava paga todo el dinero que le había prestado
el mercader, que redima a su esclava.
120.-Si un hombre quiere guardar su cebada y la
guarda en casa de otro hombre y luego hay una pérdida en un
silo, o el dueño de la casa abre el granero y se queda con grano,
o niega haber guardado en su casa cebada alguna, que el dueño
de la cebada declare públicamente su cebada ante el dios, y
el dueño de la casa pagará 2 veces la cebada que había aceptado
al dueño de la cebada.
121.-Si un hombre guarda cebada en casa de otro
hombre, pagará por año y kur de cebada 5 silas de cebada como
almacenaje.
122.-Si un hombre da a otro hombre en depósito
plata, oro o lo que sea, que todo lo que entrega lo enseñe a
testigos, que redacte un contrato y que luego haga la entrega.
123.-Si efectúa la entrega sin testigos ni contrato
y luego se lo niegan en el lugar en que lo entregó, en ese caso
no podrá haber reclamación judicial.
124.-Si un hombre da a otro hombre en custodia
plata, oro o lo que sea ante testigos y luego él se lo niega,
que se lo prueben a ese hombre, y pagará 2 veces todo lo que
niega.
125.-Si un hombre da algo suyo en custodia y luego
por un boquete o un derrumbe de la pared desaparece lo suyo
y también bienes del dueño de la casa, que el dueño de la casa,
por negligente, reemplace todo lo que había recibido en depósito
y ha permitido que desaparezca, y lo restituya al propietario;
luego, el dueño de la casa seguirá buscando lo que haya desaparecido,
y que se lo quite a quien se lo robó.
126.-Si un hombre sin que le haya desaparecido
nada dice: «Me ha desaparecido algo», y acusa al barrio, que
el barrio le pruebe públicamente ante el dios que no le ha desaparecido
nada, y él, todo lo que reclamaba, lo pagará 2 veces y lo pagará
a su barrio.
127.-Si un hombre señala con el dedo a una sacerdotisa
ugbabtu o a la esposa de otro hombre, y luego no lo prueba,
a ese hombre que lo azoten ante los jueces; y le raparán media
cabeza.
128.-Si alguien toma esposa, pero no redacta un
contrato sobre ella, esa mujer no es esposa.
129.-Si la esposa de un hombre es sorprendida
acostada con otro varón, que los aten y los tiren al agua; si
el marido perdona a su esposa la vida, el rey perdonará también
la vida a su súbdito.
130.-Si un hombre fuerza a la esposa o prometida
de otro hombre, que no había conocido varón aún y vivía aún
en la casa de su padre, y yace con ella, y lo sorprenden, ese
hombre será ejecutado; pero ella no será objeto de ningún castigo.
131.-Si a la esposa de un hombre la acusa su marido
y no ha sido descubierta acostada con otro varón, que ella jure
públicamente por la vida del dios, y volverá a su casa.
132.-Si a la esposa de un hombre, a causa de otro
varón, se la señala con el dedo, ella, aunque no haya sido descubierta
acostada con el otro varón, tendrá que echarse al divino Río
por petición de su marido.
133a.-Si alguien está preso y en su casa hay aún
de comer, que su esposa, mientras su esposo está preso, guarde
su cuerpo y no entre en casa de otro.
133b.-Si esa mujer no guarda su cuerpo y entra
en casa de otro, que se lo prueben a esa mujer y que la tiren
al agua.
134.-Si alguien es hecho preso y en su casa no
hay de comer, que su esposa entre en casa de otro; esta mujer
no tiene culpa.
135.-Si alguien está preso y en su casa no hay
de corner, y su esposa, antes de que él vuelva, entra en casa
de otro y alumbra hijos, y luego su marido logra volver y regresa
a su ciudad, que esa mujer vuelva con su primer marido; los
hijos seguirán a su padre.
136.-Si un hombre abandona su ciudad y se fuga,
y, tras irse, su esposa entra en casa de otro, si ese hombre
vuelve y pretende retomar a su esposa: que, por haber sentido
rechazo hacia su ciudad y haber huido, la esposa del fugitivo
no vuelva a su marido.
137.-Si un hombre quiere divorciarse de una sacerdotisa
shugitum que le ha dado hijos, o de una sacerdotisa naditum
que le ha dado hijos, que a esa mujer le devuelvan su dote;
además le darán la mitad del campo, de la huerta y de los bienes
muebles, y criará a sus hijos; desde que haya criado a sus hijos,
que a ella, de todo lo que les fue entregado a sus hijos, le
den una parte como a un heredero más, y que case con ella el
marido que a ella le guste.
138.-Si un hombre se divorcia de su esposa principal,
que no le ha dado aún hijos, le dará todo el dinero de su precio
de novia; y le restituirá toda la dote que trajo de casa de
su padre; luego, que se divorcie de ella.
139.-Si no ha habido precio de novia, le pagará
1 mina de plata como compensación por el repudio.
140.-Si es un individuo común, le pagará 1/3 de
mina de plata como compensación por el repudio.
141.-Si la esposa de un hombre que vive en la
casa del hombre planea irse y hace sisa, dilapida su casa, es
desconsiderada con su marido, que se lo prueben; si su marido
declara su voluntad de divorcio, que se divorcie de ella; no
le dará nada para el viaje ni como compensación por repudio.
Pero, si su marido no declara su voluntad de divorcio, que el
marido tome a otra mujer y que la primera viva como una esclava
en casa de su marido.
142.-Si una mujer siente rechazo hacia su marido
y declara: «Ya no vas a tomarme», que su caso sea decidido por
el barrio y, si ella guardó su cuerpo y no hay falta alguna,
y su marido suele salir y es muy desconsiderado con ella, esa
mujer no es culpable; que recupere su dote y marche a casa de
su padre.
143.-Si no ha guardado su cuerpo, ha estado saliendo,
ha dilapidado la casa y ha sido desconsiderada con su marido,
a esa mujer la tirarán al agua.
144.-Caso que un hombre haya tomado por esposa
a una sacerdotisa naditum y esa naditum le haya ofrecido una
esclava a su marido y ella le haya hecho tener hijos, si luego
ese hombre se propone tomar (¿por concubina?) a una shugitum
[por la esterilidad de la esposa], que no se lo concedan a ese
hombre; no tomará a la shugitum.
145.-Caso que un hombre haya tomado (por esposa)
a una (sacerdotisa) naditum y ella no le haya alumbrado hijos,
si luego se propone tomar a una gugitum, que ese hombre tome
a la shugitum, que la meta en su casa; pero la shugitum no tendrá
el mismo rango que la naditum.
146.-Si un hombre toma (por esposa) a una (sacerdotisa)
nadltum y ella le ofrece una esclava a su marido y alumbra hijos,
pero luego esa esclava se considera del mismo rango que su dueña
por haber dado hijos, que su dueña no la venda; la obligará
a llevar el copete y la contará como esclava.
147.-Si no alumbró hijos, que su dueña la venda.
148.-Si un hombre toma una esposa y a ella le
ataca la sarna, y quiere tomar (por esposa) a otra, que la tome;
que a su esposa con la sarna no la repudie; ella vivirá en la
casa que hizo él y, mientras ella viva, él la seguirá manteniendo.
149.-Si esa mujer no quiere seguir viviendo en
casa de su marido, que reciba la dote que trajo de casa de su
padre y se marche.
150.-Si un hombre regala a su esposa un campo,
una huerta o un objeto, y le extiende documento sellado, que,
después de muerto su marido, no lo reclamen sus hijos; la madre
dará su herencia al hijo suyo que más quiera, no tiene que dársela
a otro.
151.-Si
la esposa de un hombre que vive en la casa del hombre, para
evitar que se quede con ella un acreedor de su marido, obliga
por contrato a su marido y le hace extender una tablilla, si
ese hombre, antes de tomar a esa mujer, ya se había endeudado,
sus acreedores no podrán hacerse con su mujer. Igualmente, si
esa mujer, antes de entrar en casa de su marido, ya se había
endeudado, sus acreedores no podrán quedarse con su marido.
152.-Si, después de haber entrado en casa del
hombre, contraen una deuda, que ambos la reembolsen al mercader.
153.-Si la esposa de un hombre, a causa de otro
varón, hace que maten a su marido, a esa mujer la empalarán.
154.-Si un hombre yace con una hija suya, a ese
hombre lo desterrarán de la ciudad.
155.-Si un hombre le elige una novia a su hijo
y su hijo yace con ella, y más tarde es él quien yace con ella
y lo sorprenden, a ese hombre lo atarán y lo tirarán al agua.
156.-Si un hombre elige una novia a su hijo, pero
su hijo no ha yacido aún con ella y es él quien yace con ella,
que le pague a ella 1/2 mina de plata; y le restituirá a ella
cuanto hubiese traído de casa de su padre; luego, que case ella
con marido de su elección.
157.-Si un hombre, después de muerto su padre,
yace con su madre, que los quemen a ambos.
158.-Si un hombre, después de muerto su padre,
yace con su madrastra, que ya había alumbrado hijos, ese hombre
será expulsado de casa de su padre.
159.-Si un hombre, que había mandado ya a casa
de su suegro el regalo de esponsales y había dado el precio
de la novia, se encapricha de otra mujer y le dice a su suegro:
«No tomaré a tu hija por esposa», el padre de la muchacha se
quedará con todo lo que le había sido llevado ya.
160.-Si un hombre manda a casa de su suegro el
regalo de esponsales y da el precio de la novia y luego le dice
a él el padre de la muchacha: «No te daré mi hija», que calcule
2 veces lo que le había sido llevado y lo devuelva.
161.-Si un hombre manda a casa de su suegro el
regalo de esponsales y da el precio de la novia, y luego su
amigo lo calumnia, y su suegro le dice al marido: «No tomarás
a mi hija por esposa», que calcule 2 veces lo que le había sido
llevado y lo devuelva, pero que a su esposa no la tome su amigo.
162.-Si un hombre toma una esposa, ella le alumbra
hijos y luego a ella le llega su última hora, que el padre de
ella no reclame su dote; su dote será solamente de sus hijos.
163.-Si un hombre toma una esposa y luego ella
no le proporciona hijos, y a esa mujer le llega su última hora,
si el suegro le devuelve el precio de la novia que él había
llevado a casa de su suegro, que el marido no reclame (además)
la dote de esa mujer; su dote será solamente de casa de su padre.
164.-Si el suegro no le devuelve el precio de
la novia, él descontará de la dote de ella el precio de novia,
y, luego, que la dote de ella se la devuelva a su padre.
165.-Si un hombre le regala un campo, una huerta
o una casa a su heredero predilecto y redacta un documento sellado,
luego, al llegarle al padre su última hora, cuando los hermanos
hagan partes, él se quedará con la donación que le había hecho
el padre, y, además de todo ello, harán partes iguales de los
bienes de la casa del padre.
166.-Si un hombre les elige esposas a los hijos
que haya tenido, pero no ha elegido aún esposa a su hijo menor,
luego, al llegarle al padre su última hora, cuando los hermanos
hagan partes, de los bienes de la casa del padre asignen a su
hermano menor, que no ha tomado aún esposa, además de su parte,
dinero para el precio de novia, y, de este modo, le dejarán
tomar una esposa.
167.-Si un hombre torna una esposa y ella le alumbra
hijos, y luego, a esa mujer, le llega su última hora, y, después
de muerta ella, él toma otra esposa y ella le alumbra hijos,
que más tarde, al llegarle al padre su última hora, los hijos
no hagan partes según las madres; se quedarán con las dotes
de sus respectivas madres y, luego, harán partes iguales de
los bienes de la casa del padre.
168.-Si un hombre se propone desheredar a su hijo
y les dice a los jueces: «Desheredo a mi hijo», que los jueces
decidan sobre su caso, y si el hijo no ha cargado con una falta
lo suficientemente grave como para arrancarlo de su posición
de heredero, el padre no lo arrancará de su condición de heredero.
169.-Si ha cargado con una falta respecto a su
padre lo bastante grave para arrancarlo de su posición de heredero,
que, la primera vez, no se lo echen en cara. Si se carga con
una falta grave por segunda vez, su padre Io privará de su condición
de heredero.
170.-Caso que la esposa principal de un hombre
le haya alumbrado hijos, y su esclava también le haya alumbrado
hijos, si el padre, en vida, les declara a los hijos que le
haya alumbrado la esclava: «Sois hijos míos», y los considera
en todo iguales a los hijos de la mujer principal, que los hijos
de la mujer principal y los hijos de la esclava, cuando al padre
le haya llegado su última hora, hagan partes iguales de los
bienes de la casa del padre; el heredero preferido, hijo de
la esposa principal, escogerá una parte y se la quedará.
171a.-Ahora bien, si el padre, en vida, no les
declara a los hijos que le haya alumbrado la esclava: «Sois
hijos mios», que, cuando al padre le haya llegado su última
hora, los hijos de la esclava no hagan partes iguales de los
bienes de la casa del padre con los hijos de la esposa principal;
se efectuará la puesta en libertad de la esclava y de sus hijos:
los hijos de la esposa principal no les exigirán a los hijos
de la esclava su vuelta a la esclavitud.
171b.-La esposa principal se quedará con su dote
y con el peculio que su marido le haya dado y escrito en una
tablilla, y vivirá en la casa del marido; mientras viva, que
lo disfrute, que no lo venda; lo que deje a su muerte es sólo
de sus hijos.
172.-Si su marido no le da un peculio, que se
le restituya toda su dote, y ella, de los bienes de la casa
de su marido, se quedará con una parte como un heredero más.
Si sus hijos, para echarla de casa, la maltratan, que los jueces
decidan sobre su caso e impongan una pena a los hijos; esa mujer
no se irá de casa de su marido. Si esa mujer quiere marcharse,
que el peculio que le había dado su marido lo deje a sus hijos;
ella se quedará con la dote de casa de su padre, y que luego
se case con un marido de su elección.
173.-Si esa mujer, en su nueva familia, alumbra
hijos a su segundo marido, una vez muerta esa mujer, los hijos
del primer marido se repartirán su dote con los del segundo.
174.-Si a su segundo marido no le alumbra hijos,
se quedarán su dote los hijos de su primer marido.
175.-Si un esclavo del palacio o un esclavo de
individuo común toma por esposa a una hija de señor y ella alumbra
hijos, el dueño del esclavo no reclamará como esclavos a los
hijos de la hija de señor.
176a.-Y si un esclavo del palacio o un esclavo
de individuo común toma por esposa a una hija de señor y ella,
al tomarla él, entra con la dote de casa de su padre en la casa
del esclavo del palacio o del esclavo del individuo, y luego,
tras cohabitar, fundar un hogar y adquirido bienes, le llega
su última hora al esclavo del palacio o al esclavo del individuo,
que la hija de señor conserve su dote. Ahora bien, que hagan
2 partes de todo lo que su marido y ella habían ido adquiriendo
desde que cohabitaron, y el dueño del esclavo se quedará con
una mitad y la hija de señor se quedará con la otra mitad, para
sus hijos.
176b.-Si una hija de señor no tiene dote, que
hagan 2 partes de todo lo que su marido y ella misma hayan ido
adquiriendo desde que cohabitaron, y el dueño del esclavo se
quedará con una mitad y la hija de señor se quedará con la otra
mitad, para sus hijos.
177.-Si una viuda, con hijos pequeños, quiere
entrar (como esposa) en casa de otro, que no entre sin permiso
de los jueces. Cuando entre, que los jueces valoren el patrimonio
dejado por su marido y que el patrimonio del primer marido lo
den en custodia al marido nuevo y a la mujer, y que se escriba
una tablilla; tendrán que cuidar del patrimonio, y criar a los
pequeños, y no venderán objeto alguno: el comprador que compre
algo perteneciente a los hijos de la viuda perderá su dinero;
la propiedad volverá a su dueña.
178.-Caso que una sacerdotisa ugbabtu o una sacerdotisa
naditum o una hieródula sekretum cuyo padre le haya dado una
dote, le haya redactado una tablilla, si en la tablilla que
le redacta no le autoriza por escrito a dar su dote donde a
ella le plazca y no le deja actuar según su gusto, cuando al
padre le haya llegado su última hora, sus hermanos se quedarán
con su campo y su huerta y, de acuerdo con el valor de su parte,
le darán comida, aceite y vestido y así satisfarán sus deseos.
Si sus hermanos no le dan comida, aceite y vestido de acuerdo
con el valor de su parte y no le satisfacen sus deseos, que
ella entregue su campo y su huerta al arrendatario que le plazca
y que su arrendatario la vaya sustentando; que ella, mientras
viva, goce del usufructo del campo, de la huerta y de todo lo
que le diera su padre, pero que no lo venda ni nombre heredero
a otro: su herencia es sólo de sus hermanos.
179.-Caso que una sacerdotisa ugbabtu o una sacerdotisa
naditum o una hieródula sekretum cuyo padre le haya dado dote,
le haya redactado un documento sellado; si en la tablilla le
autoriza por escrito a entregar su dote donde le plazca y le
permite obrar según prefiera, cuando al padre le llegue su última
hora, que entregue su herencia donde le plazca; sus hermanos
no le pondrán pleito.
180.-Si un padre no da dote a una hija suya sacerdotisa
naditum, sacerdotisa kallatum o hieródula sekretum, ella, cuando
al padre le haya llegado su última hora, recibirá una parte
de los bienes de la casa del padre como un heredero más y, mientras
viva, gozará de su usufructo; pero su legado es sólo de sus
hermanos.
181.-Si un padre consagra a una hija al dios como
sacerdotisa naditum, hieródula qadishtum o hieródula kulmashítum
y no le da dote, ella, al llegarle al padre su última hora,
recibirá como parte el tercio de su herencia de los bienes de
la casa del padre y, mientras viva, gozará de su usufructo;
pero su legado es sólo de sus hermanos.
182.-Si un padre no da dote a una hija suya sacerdotisa
naditum del divino Marduk de Babilonia, ni le redacta documento
sellado, ella, al llegarle al padre su última hora, recibirá
como parte el tercio de su herencia, y no estará sujeta a carga
fiscal. Una naditum de Marduk puede entregar su legado donde
le parezca.
183.-Si un padre da una dote a una hija suya sacerdotisa
shugitum, se la da a un marido y le redacta documento sellado,
ella, al llegarle al padre su última hora, no recibirá parte
alguna de los bienes de la casa del padre.
184.-Si un hombre no da dote a una hija suya sacerdotisa
shugitum ni se la da a un marido, sus hermanos, cuando al padre
le haya llegado su última hora, le entregarán una dote según
el valor del patrimonio, Y, a ella, le darán un marido.
185.-Si un hombre se lleva a un recién nacldo
para adoptarlo y lo cría, ese niño no podrá ser reclamado.
186.-Si un hombre se lleva un pequeño para adoptarlo,
y una vez que se lo ha llevado él no cesa de buscar a su padre
y a su madre, que el niño vuelva a casa de su padre.
187.-Ni un hijo adoptivo de cortesano girsiqu
que sirve en Palacio ni un hijo de hieródula sekretum podrán
ser reclamados.
188.-Si un maestro artesano se lleva a un hijo
ajeno para criarlo y le enseña su oficio, no podrá ser reclamado.
189.-Si no le enseña su oficio, ese niño podrá
volver a casa de su padre.
190.-Si un hombre se lleva un niño para adoptarlo
y lo cría, pero no lo trata como a hijo, ese niño podrá volver
a casa de su padre.
191.-Si un hombre con un pequeño al que se había
llevado para adoptarlo y criarlo funda su propia familia y luego
tiene hijos y se propone echar al niño, que ese hijo no se vaya
de vacío; el padre que lo crió le dará, de sus bienes muebles,
la tercera parte de herencia suya y que se marche; no le entregará
nada de campo, ni de huerta, ni de casa.
192.-Si el hijo adoptivo de un cortesano girsiqu
o el hijo de una hieródula sekretum le dice al padre que lo
ha criado o la madre que lo ha criado: «Tú no eres mi padre;
tú no eres mi madre», que le corten a lengua.
193.-Si el hijo adoptivo de un cortesano girsiqu
o el hijo de una hieródula sekretum averigua la casa de su padre
natural y desdeña al padre que lo ha criado o a la madre que
lo ha criado y se marcha a casa de su padre, que le saquen un
ojo.
194.-Si un hombre confía su hijo a una nodriza
y ese hijo muere mientras lo cuida la nodriza, si la nodriza,
sin saberlo el padre ni la madre, se procura otro niño y se
lo prueban, por haberse procurado otro niño sin saberlo el padre
y la madre, que le corten un pecho.
195.-Si un hijo golpea a su padre, que le corten
la mano.
196.-Si un hombre deja tuerto a otro, lo dejarán
tuerto.
197.-Si le rompe un hueso a otro, que le rompan
un hueso.
198.-Si deja tuerto a un individuo común o le
rompe un hueso a un individuo común, pagará 1 mina de plata.
199.-Si deja tuerto al esclavo de un hombre o
le rompe un hueso al esclavo de un hombre pagará la mitad de
su valor.
200.-Si un hombre le arranca un diente a otro
hombre de igual rango, que le arranquen un diente.
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