LA HISTORIA DIVINA DE JESUCRISTO

CRISTO RAÚL Y&S 

 


EL POLITIKOM

 

 

PRINCIPIOS FILOSÓFICOS DE LA REVOLUCIÓN MUNDIAL DE LA PLENITUD DE LAS NACIONES CRISTIANAS DEL SIGLO XXI

 

 

 

“Un hombre puede decirle a una montaña: Apártate, y la montaña se apartará, pero el Poder de hacer que se mueva una cordillera entera y deje paso a un Nuevo Mundo está en las manos de muchos hombres juntos” (C.R.)

 

 

 

PRIMERA PARTE

Capítulo 1. La Actividad Política

 

Capítulo 2. La Redención de la tierra

A, Contra la Agricultura Artificial

B, Contra el tabaco

 

Capítulo 3. Sobre la Vida y la Muerte

A, El Aborto y la ley Natural

B, Contra la Pornocracia Global

 

Capítulo 4. Revolución en las Aulas. Por un Consejo Nacional Pedagógico

A, El Futuro del Libro

B, La Ciencia del Bien y del Mal

SEGUNDA PARTE

Capítulo 5. ORIGEN DEL PODER Y ONTOLOGÍA DE LA SOCIEDAD 

A, El Futuro del Ateísmo Científico

B, La ley del divorvio y el concepto de Patria Potestad como origen del crimen de género

 

Capítulo 6. ONTOLOGÍA DEL PODER.-EL ORIGEN DEL PODER ABSOLUTO

 

Capítulo 7. ONTOLOGIA DE LA FAMILIA. CUESTION DEL DIVORCIO

Dios versus Ciencia del bien y del mal

 

Capítulo 8. EL FUTURO DE LA LEY INTERNACIONAL

 

TERCERA PARTE

 

Capítulo 9. Respuesta al problema de la Libertad del Ser

Capítulo 10. Respuesta al problema de la Paz

 

Capítulo Undécimo : Respuesta al problema de la Naturaleza del Poder Político

 

Capítulo Duodécimo : El Reto del Siglo XXI

 

CONCLUSIÓN La Magistratura de la Ciencia del Bien y del Mal

 

 

 

PRÓLOGO

 

La Civilización no es una entelequia ni un capricho de la Naturaleza, no surge de la Nada ni la espontaneidad precede su nacimiento y expansión. Los pueblos con origen en la Filosofía Política del Cristianismo sabemos que la Formación del Hombre a la imagen y semejanza de Dios nuestro Creador es un acto de elevación de la materia al espíritu, el efecto final del cual es engendrar en el ser humano un hijo de Dios, y como tal heredero de la naturaleza de una Inteligencia Eterna que desde Dios se extiende por todos los pueblos para hacer posible una Convivencia Universal entre todos ellos, implicando en su desarrollo Espacio y Tiempo. El fruto de este Acto Creador es el nacimiento de la Civilización.

Somos civilizados por una Ley de leyes que le da a la Sociedad un cuerpo, del que la Ley deviene su Espíritu. La Ley, pues, está inscrita en nuestra Creación desde sus mismos Orígenes. Sin conocimiento de su Letra el ser nacido para vivir la inteligencia a la imagen y semejanza de la inteligencia divina nace con esa Ley, crece en esa Ley, porque ha sido creado para amarla con la fuerza del instinto, en primer lugar, y con la del pensamiento, finalmente. No matarás, no robarás, no adulterarás, no envidiarás, no cometerás perjurio, adorarás a Dios tu Creador … es un Decálogo que impregna la Creación entera y gobierna el comportamiento de toda Criatura desde el mismo día de su nacimiento en el universo. Esta Realidad forma parte de la estructura moral del Cristianismo.

Hoy existe Civilización porque la Sociedad de las naciones europeas recibió el espíritu de la Ley de Cristo en razón de su Moral Divina, la ausencia de la cual se halló en la Caída de todos los intentos de los pueblos del Mundo Precristiano por formar una Civilización Inmortal. Esta Moral Divina impregnó el cuerpo social con el espíritu de la Ley de Cristo, de este modo dotando a las primeras naciones cristianas de la fuerza histórica requerida para edificar en el Tiempo una Civilización conforme a los Principios del Espíritu Divino de cuya Fuente beben todos los Pueblos de la Creación el Derecho Natural y el Derecho Universal.  

Obvio es decir que si a un árbol le arrancamos las raíces el árbol se secará y morirá. Asimismo, si a la Civilización nacida en Europa, extendida al Nuevo Mundo y desde ambas orillas a las cuatro esquinas del mundo, le arrancamos las raíces cristianas que han hecho posible el crecimiento del Árbol de las Naciones que Hoy existen, este Árbol comenzará a perder su fuerza, y alienado de su espíritu acabará por pudrirse

El Siglo XX vivió la esquizofrenia colectiva lógica y natural al efecto puesto en acción por el intento sangriento de extirpar el Cristianismo de la Civilización Mundial que sobre el Cristianismo se formó, alzó cuerpo y estuvo dando de comer de su fruto a todas las naciones del mundo. La esquizofrenia colectiva anticristiana de las fuerzas políticas, económicas y científicas, de la Europa que sin el Cristianismo no hubiese levantado cabeza tras el paso del caballo de Atila, produjo y dirigió el Capitulo de su Historia conocido como las Guerras Mundiales. Se vio, sin embargo, que el Espíritu de Cristo es Invencible y su Civilización, aunque atacada por todos desde todos los frentes imaginables e inimaginables, está más allá de cualquier posibilidad de Caída.

La Crisis que sufre el Siglo XXI tiene su raíz en la negación de las fuerzas sociales a reconocer de facto el Hecho histórico de haber sido el Anticristianismo de las dialécticas del Siglo XIX la causa de la esquizofrenia fratricida vivida por el Siglo XX. Cabe preguntarse si es necesario volver a vivir semejante esquizofrenia a fin de reconocer esta Realidad. La Respuesta tiene ya Voz: NO necesitamos ver con los ojos lo que hay hemos vivido con nuestro cuerpo y mente.

Cuando la Evolución llega a su término comienza la Revolución.

Aún hay quienes creen que la Evolución no ha acabado, y piensan que el Hombre no es sino un puente entre el Homo Sapiens y una nueva Especie. Los efectos de la esquizoide moral del anticristianismo siguen pariendo sentencias lapidarias contra el Futuro del Género Humano. Y esto teniendo sobre la mesa la Historia de las Revoluciones vividas por nuestra Civilización desde la Caída del Imperio Romano a la del Tercer Reich. El Hombre es el Fin de la Creación y el Principio de una Nueva Criatura que vive en él: “Un hijo de Dios”, ese hijo que, siguiendo en todo el grito del espíritu de Cristo, invoca a su Creador, diciendo “Padre”.

Imposible, pues, proceder a la Revolución que la plenitud de las naciones pide a gritos sin moverse en la Historia dentro del Espíritu de la Ley de Cristo, superior en todo a las leyes civiles, Ley de la que se derivan todos los códigos morales de valor universal sin los cuales el Derecho Humano sería una entelequia fundada exclusivamente en la Fuerza de las Armas.

El mundo, efectivamente, está aún edificado sobre la Fuerza Fratricida de Gobiernos cainitas, tal cual se ve en las guerras actuales, siempre prestos a sacrificar a Abel con tal de seguir manteniendo su status de “divinidades extraterrestres” ante quienes todos los “terrícolas” deben doblar sus rodillas. Inútil, por cansino, sería recopilar la gama de teorías teocráticas, ideológicas, económicas y monárquicas inventadas por los que les precedieron para disfrute personal y de sus herederos. El nivel de inteligencia que hemos alcanzado nos permite a todos recorrer esa gama y emitir un juicio sobre la malignidad o benignidad de sociedades ancladas en religiones e ideologías ya muertas, de las que el hedor que se propaga por las naciones es la causa de la Crisis Global que amenaza no ya al Género Humano de extinción, sino a toda vida sobre la faz de la Tierra.

El Pensamiento es el único instrumento que tenemos a nuestra disposición para radiografiar los males del sistema global y proceder a crear las acciones necesarias requeridas para eliminar esas causas. Esto de nuestro lado. Pero del lado Divino tenemos con nosotros la Voluntad Invencible de quien habiendo dicho “Hagamos al Hombre a nuestra imagen y semejanza” se ha mantenido Fiel a su Palabra y, a pesar de las Tragedia de las Naciones durante los Seis Mil años que han pasado desde la Primera Guerra Fratricida de los Hombres, no ha abandonado jamás su Proyecto  de Elevación Universal del Género Humano a la Condición de los Pueblos creados antes de la Creación de nuestra Tierra para gozar de la Ciudadanía Sempiterna de su Reino.

Es en este Espíritu que este Cuarto Libro de la Historia Divina de Jesucristo, su Fuente Intelectual, abre sus capítulos. 

 

 

PRIMERA PARTE

La Actividad Política

Contra la Agricultura Artificial

Contra el tabaco

Sobre la Vida y la Muerte

El Aborto y la ley Natural

Contra la Pornocracia

Por un Consejo Nacional Pedagógico

El Futuro del Libro

Resumen del Primer Libro