LA BIBLIA DEL SIGLO XXI. LA HISTORIA DIVINA DE JESUCRISTO

CRISTO RAÚL Y&S 

LIBRO TERCERO

 

LA CREACIÓN DEL UNIVERSO SEGÚN EL GÉNESIS.

UNA INTRODUCCIÓN A LA COSMOLOGIA DEL SIGO XXI

 

 

Al Principio creó Dios los Cielos y la Tierra.

La Tierra estaba confusa y vacía, y las Tinieblas cubrían el haz del Abismo,

Pero el espíritu de Dios se cernía sobre la superficie de las aguas.

Dijo Dios: “Haya Luz”, y hubo Luz.

 

PRIMERA PARTE

CREACION DE LA LUZ DEL GÉNESIS

 

CAPÍTULO 2.-AL PRINCIPIO CREÓ DIOS…

CAPÍTULO 3.-CREACIÓN DE LA TIERRA

CAPÍTULO 4.-CREACIÓN DE LA BIOSFERA

CAPÍTULO 5.-FUSIÓN DE LA CORTEZA

CAPÍTULO 6.-CREACIÓN DE LA ATMÓSFERA PRIMIGENIA

CAPÍTULO 7.-CREACIÓN DE LA LUZ

 

SEGUNDA PARTE

CREACIÓN DEL FIRMAMENTO DE LOS CIELOS

 

CAPÍTULO 8.-RECAPITULACIÓN GEOHISTÓRICA

CAPÍTULO 9.-PRIMERA LEY DEL COMPORTAMIENTO DEL UNIVERSO

CAPÍTULO 10.-Y EL VERBO ES DIOS

CAPÍTULO 11.-CREACIÓN DEL FIRMAMENTO

 

TERCERA PARTE

CREACION DE LA ESCALERA DE LOS ELEMENTOS NATURALES

 

CAPÍTULO 12.-SOBRE LAS TINIEBLAS

CAPÍTULO 13.-CREACIÓN DE LA ESCALERA DE LOS ELEMENTOS NATURALES

CAPÍTULO 14.-SEGUNDA LEY DEL COMPORTAMIENTO DEL UNIVERSO

 

 

CUARTA PARTE

CREACION DE LA BIOSFERA

 

CAPÍTULO 15.-CREACIÓN DE LOS CONTINENTES Y OCÉANOS

 

QUINTA PARTE

CREACIÓN DE LA ECOSFERA

 

CAPÍTULO 16.-SUBLIMACIÓN DEL MANTO DE HIELO

CAPÍTULO 17.-CREACIÓN DEL PLANO DE INTERRELACIÓN BIOSFÉRICO

CAPÍTULO 18.-EL SUSTRATO ECOSFERICO AUTÓNOMO

CAPÍTULO 19.-TEORÍA DE LOS ANILLOS GEOFÍSICOS

CAPÍTULO 20.-TEORÍA DEL SISTEMA SISMOLÓGICO DE FLOTACIÓN

 

 

SEXTA PARTE

CREACION DEL SISTEMA SOLAR

 

CAPÍTULO 21.-SISTEMOLOGÍA FINÍSTICA APLICADA (ESTRUCTURA DINÁMICA DEL SISTEMA SOLAR

 

SEPTIMA PARTE

CREACION DELOS CIELOS

 

CAPÍTULO 22.-EL PRINCIPIO COSMOLÓGICO GENERAL

CAPÍTULO 23.-EL ESPACIO COSMOLÓGICO GENERAL

CAPÍTULO 24.-INGENIERÍA ASTROFÍSICA DE CREACIÓN

 

OCTAVA PARTE

LOS NUEVOS CIELOS Y LA NUEVA TIERRA.

DISTRIBUCIÓN DE MATERIA ASTROFÍSICA EN LA VÍA LÁCTEA

 

CAPÍTULO 25.-ORIGEN Y CONSTITUCIÓN DE LOS CIELOS.

PRÓLOGO

 

He aquí el secreto mejor guardado del mundo. Durante los 3.500 años que han pasado desde Moisés a Cristo Raúl a ningún ser humano se le permitió abrir el Sello con el que YAVÉ Dios dispuso que la Historia de la Creación de los Cielos y de la Tierra permaneciese fuera del alcance de la inteligencia de los milenios; hasta el Día en su Presciencia fijado, se entiende

Abierto este Sello, expuesto el Jeroglífico escrito por Moisés a la lectura delante de todas las naciones, la Inteligencia de YAVÉ Dios, su Forjador, queda magnificada hasta el infinito, tanto más cuanto que los sabios y genios de todos los siglos intentaron abrir este Sello, leer su Contenido, y no pudieron. La Inteligencia de YAVÉ Dios queda tanto más alta e inaccesible cuando se ve que el hombre a quien se le ha dado la gloria de abrir este Sello y leer su Contenido a todas las naciones no es sino un varón sin más estudios que los elementales naturales a su época y pueblo.

Obviamente la fuerza a vencer por este Libro se multiplica por ese número de hombres que, frustrados por su incapacidad para abrir el Sello del Génesis, convinieron consigo mismos en proceder dicha imposibilidad del hecho de no ser otra cosa el Relato bíblico del Génesis más que “una metáfora sin ningún contenido científico”.

Creada la inteligencia humana para elevarse a la imagen de la inteligencia divina, según se lee, “hagamos al hombre a nuestra imagen y a nuestra semejanza”, esa frustración no podía sino traer a luz una visión sobre el origen del Universo nacida para ahogar la ignorancia humana y mantener a flote “el todopoder de la Razón científica”. El fruto de esta dualidad emocional trajo al mundo una cosmología sin Dios, defensiva en primera instancia, y ofensiva, es decir, anti-creacionista, más tarde, con el objeto de salvar la grandeza humana sobre “la muerte de Dios”.

Ahora bien, Dios no miente; no en vano dijo de Sí mismo: “Yo soy la Verdad”. Así que habiendo Él escrito en forma de Jeroglífico la Memoria de la Creación de nuestro Universo, en la misma razón de Imposibilidad de penetrar en su Texto, sin contar con la Mano de su Autor, y porque la Imposibilidad se manifiesta en la Caída de la Ciencia del Siglo XX en los abismos del Nazismo, esta Imposibilidad vino a convertirse en Promesa de Apertura, a cumplirse, gracias a Cristo, en fecha conocida exclusivamente por Él.

En suma, que el Sello había de abrirse y el Misterio de su Contenido venir a luz.

Ahora bien, habiendo el Ateísmo Científico del Siglo XIX evolucionado hacia la Cosmología del Siglo XX, y habiéndole construido el Siglo XX una estructura artificial al edificio irreal de su imagen ficticia del Universo en el Tiempo y en el Espacio, por lógica el choque entre tal visión artificial y ficticia y la verdadera imagen del Universo, aquí abierta, ha de hacer saltar chispas.

Digamos que la necesidad de fundar sobre principios seudocientíficos una imagen cosmológica sin ningún apoyo en la estructura de la Realidad levantó, alrededor de ese castillo en el aire que fue la CSXX, toda una religión neopagana, las universidades por templos y la Academia de las Ciencias por Vaticano, con esto demostrando, aun en su ateísmo, que cualquier estructura humana que aspire a ser invencible debe seguir el modelo que Cristo puso en vida: La Iglesia Católica.

En sus aspiraciones a la inmortalidad tanto el Tercer Reich cuanto el Partido Marxista-Leninista-Estalinista no dudaron en adaptar la estructura católica a sus partidos. El ateísmo anti-creacionista de la CSXX no iba a ser menos, ni dejar de llevar a su perfección esa copia, tanto más cuanto que entre sus albañiles se contaron los genios que parieron la Edad Atómica.

La tarea de Dios en este siglo no es pequeña, ni poca.

Pero es en la imposibilidad donde la Omnisciencia y la Omnipotencia Divinas se manifiestan en su verdadera naturaleza infinita y eterna.

En cuanto al aspecto literario, a mí se debe achacar todos los defectos que tuviere este librito. Siendo una Introducción no implica infalibilidad ni dogma. Sin embargo habiendo sido sus fundamentos puestos por el propio Creador de los Cielos y de la Tierra cualquier ruptura con esos fundamentos es volver a abrir la puerta de las Guerras Mundiales.

Con el paso de los años mi pensamiento ha ido creciendo. El sustrato original permanece.

La lectura de este Librito no es fácil, ni yo pretendo acomodar mi estilo a las leyes del comercio. Tanto menos fácil lo tengo, cuanto compleja ha sido la estructura artificial que la Cosmología del Siglo XX le edificó al Ateísmo de la Clase Científica.

Fueron muchos los genios que usaron las espaldas de Newton como palanca hacia las de Einstein.

Pasando por alto las revoluciones tecnológicas y científicas vividas por los dos siglos pasados, los herederos de aquel Sistema Cosmológico, fundado en una Hipótesis cuya grandeza consistió en haber reinventado un Universo existente únicamente en sus cabezas, los Astrónomos de nuestros días prefieren seguir trabajando con los ojos cerrados a la Data a comprometer ese Maravilloso Edificio Cosmológico creado por el hombre y, bajo el peso de las evidencias, tener que firmar la Demolición de la Religión del Ateísmo del Siglo XX. La Verdad Divina, sin embargo, es Invencible. La Data almacenada en la Memoria Astronómica del Siglo XXI se levanta para de un manotazo echar abajo ese castillo en el aire que fue la CSXX.

La Estructura Dinámica de nuestros Cielos, este Firmamento de los Cielos que todas las noches nos abre los ojos a las inmensidades de su Creación, por razones de Barbarismo Social Histórico los hombres alienados de la libre contemplación, esclavos como son de un Sistema Social Animal fundado precisamente sobre aquel Sistema Cosmológico  de cuyo seno nacieran todos los Males del Siglo XX; cuando estudiada esa Data Física que la Astronomía Natural nos sirve, se nos descubre un Edificio de Belleza infinita cuyos Fundamentos nos abren los ojos del Pensamiento a la Existencia de una Sabiduría Creadora establecida sobre la Inteligencia sin límites de un Ser Todopoderoso cuya Fuerza ha sido puesta al Servicio del Árbol de las Ciencias de la Creación de Universos, en cuya Actividad su Ser adquiere las Propiedades Naturales que le son propias al Creador del Cosmos: Omnisciencia y Omnipotencia.

Es lógico, pues, que delante del ser o no ser de la CSXX como Religión de la Ciencia, los astrónomos de nuestros días sigan con los ojos cerrados a la evidencia que la Data Astrofísica Universal pone sbre la mesa. En este contexto mi trabajo consiste en hacer sencillo lo difícil y hacer ver que la Luz que ciega los ojos es la Luz que abre la Inteligencia de la criatura humana a la Imagen de la Inteligencia Divina de su Creador.

La verdad es que, arrastrrada la comunidad científica por la inercia de las ideologías de los siglos pasados al abismo de la deshumanización de la realidad humana, se sigue prefiriendo trabajar bajo condición animal en razón del miedo que provoca  vivir la Libertad a Imagen y Semejanza de la Divina; una Libertad que lo vence todo y se enfrenta a los problemas del Espacio y del Tiempo con la consciencia victoriosa del que ha aprendido que  Vivir es una Aventura, una Epopeya en avance constante y continua hacia un Horizonte que descubre su naturaleza según uno se acerca a la Meta. En palabras de nuestro Creador, Dios Hijo Unigénito, nuestro Rey y Señor, nuestra Padre y Maestro: “Cada día traerá su afán”.

Comprendo que habiendo trabajado en este Terreno de la Creación de nuestro Universo con la constancia de quien le ha dedicado su vida a recrear la Verdadera Imagen de nuestros Cielos y su Relación en el Espacio y el Tiempo con el Cosmos en el que ha sido creado, formada mi inteligencia para trabajar con imágenes sencillas sustentadas por la Data Astronómica Natural, comprendo que sea necesario partir de un Principio Universal claro que no deje lugar a dudas y sirva de Puente entre la CSXX y esta Introducción a la CSXXI. Para satisfacer esta necesidad diré desde ahora mismo que esta Introducción es lo que su título indica “Una Introducción”. Quien abre la Puerta cumple su trabajo; le corresponde a quienes entran seguir trabajando y Actualizar el Pensamiento Cosmológico y Astrofísico para que las Nuevas Generaciones se muevan en los próximos siglos por un terreno alimentado por un Árbol de Ciencias Creadoras cuyo Fruto viva bajo la Ley de la Vida y no bajo la Ley de la Muerte.

En lo tocante al Origen del Cosmos, estableciendo aquí el Principio de Nuestro Universo como una Obra posterior a la Creación del Cosmos, y un Cosmos que fue creado para ser el Campo de Materia Prima del que su Creador habría de servirse, y se sirve, para la Creación de Nuevos Universos, este Origen Cosmológico tuvo lugar en una Transformación Masiva de materia astrofísica en energía cósmica; energía global que, siendo redirigida hacia campos de energía espacio-tiempo, comenzó su Viaje de regreso a la materia astrofísica.

Básicamente este Big-Bang Original sigue produciéndose en las Fronteras del Cosmos, donde la energía cósmica creada por las Galaxias es recogida por campos de energía espacio-tiempo transformadores de energía en materia. Así hasta el infinito y por la eternidad; de aquí la Expansión ad eternum et ad infinitum natural al Cosmos. La Creación de Galaxias es un continuum sin fin que el Creador del Big-Bang Original alimenta extendiendo el Espacio de las Fronteras de su Creación a medida que el Tiempo recorre la Eternidad.

No es, pues, casualidad que la Revolución Radioastronómica que estamos viviendo sume y sume nuevas galaxias a las ya detectadas, y expanda las fronteras del Cosmos a medida que esta nueva suma nos abre los ojos a una Expansión ajena a toda Contracción Cosmológica Final. Al igual que la Eternidad, el Infinito y Dios no tienen Principio ni Fin, así la Creación ha venido a Luz para permanecer para siempre por jamás.

Lo contrario, negar la Expansión hasta el Infinito del Cosmos en la afirmación de una Contracción a comenzar en algún punto de la línea de la Eternidad, es entregarse a la ciencia-ficción, es decir, es regresar a la Edad de la Falacia de la CSXX, cuando una Hipótesis fue Ley mientras no se demostrase su Maldad. Habiendo la Maldad de la CSXX regado los campos de la Tierra durante dos guerras mundiales la persistencia en semejante Falacia es declararse en Guerra Abierta contra el Género Humano, contra la Vida y contra Dios.

Y concluyendo este Prólogo, la observación en vivo de la evolución que las ciencias astronómicas, y físicas en general han experimentado en estos últimos 40 años, es una fuente de estudio de recursos intelectuales favorables a la edificación de un Pensamiento nítido y sin fisuras sobre la Imagen Natural que le corresponden a nuestros Cielos y a nuestra Tierra. No se puede dudar a estas alturas que la imagen que las ciencias geológicas y astronómicas proyecten al Género Humano le afectan a su posición frente a su Civilización y su actitud ante el Universo.

Querer arrojar balones fuera y culpar de los males propios a una fuerza exterior al propio sistema es un recurso patológico que, según se desprende de la realidad histórica en que nos encontramos actualmente, no conduce a ningún sitio, o mejor dicho, sí que conduce a un sitio muy preciso: la destrucción.

La parte que las ciencias naturales tuvieron en la eclosión de la 2ª Guerra Mundial es un mea culpa que pesa en el aire como losa sobre tumba.

La relación entre Conocimiento y Comportamiento una ley perfectamente asumida por las ciencias desde los días más preclaros de la Etología, por no extendernos demasiado en el tiempo, preguntarse ahora cuál fue la parte que el Ateísmo Científico tuvo en los Conflictos Mundiales del Siglo XX, no es un argumento clave que nos sirva para la construcción de ese nuevo modelo social que pide paso y diálogo. La parte del Ateísmo científico en la estructura mental del Siglo XX determinante de las grandes guerras mundiale está fuera de toda duda. A no ser, claro está, que ahora además de ciegos nos quieran a todos descerebrados.

Personalmente no creo que la Maldad haya sido consciente. Mas una vez la Consciencia adquirida, las consecuencias de la Libertad no pueden ser adjudicadas a la Imposibilidad de abrir un Sello que Dios mantuvo cerrado con su Puño y Letra. No hay, pues, Condena; ni mi trabajo consiste en juzgar a los Pensadores de los últimos siglos. La Verdad está más allá del juicio sobre los otros; en su Naturaleza está hacer libres a quienes se vieron encerrados en las tinieblas de un Silencio con Origen en una Necesidad Cosmológica hoy superada.

Así pues, abramos la Puerta que durante 3.500 años ha permanecido cerrada para Gloria de nuestro Creador Divino y Liberación de la Plenitud de las Naciones del Género Humano de las fuerzas que la Ignorancia nacida de la Caída del Primer Hombre desatara sobre todos los pueblos de la Tierra.

Pero antes importaré a este Prólogo algunas imágenes con las que sostener el argumento arriba expuesto sobre la Expansión constante del Cosmos; Expansión que a su vez pone de relieve el pensamiento de la Astronomía del Siglo XXI sobre un Cosmos ajeno a cualquier medida humana, y esclavo de ecuaciones matemáticas nacidas para matar el tiempo de sus autores.

El hecho que nos descubre la Revolución Radioastronómica de este primer cuarto de siglo es que la multiplicación de la Materia Cosmológica es una realidad constante que no presenta Fin, realidad que con cada década que pasa nos afirma en la Creación de Materia que tiene lugar en las fronteras del Nuevos Cosmos, un Nuevo Cosmos cuyo Origen es Dios, Padre de Jesucristo, la irrupción de cuyo Brazo Creador en el Movimiento Cosmológico determinó la actual estructura de Expansión por la Eternidad de los Cúmulos Galácticos, de esta manera sembrando con ellas el Espacio Infinito ocupado por el Viejo Cosmos contra el que, según se cuenta en la Historia Divina de Jesucristo, ese Dios Increado se alzó para darle Fin y reducir toda su Materia a Polvo.

 

Con objeto de basar las palabras en imágenes os dejo aquí el Link al Catálogo Abell de Cúmulos de Galaxias, del paseo visual por el cual se deduce que la estructuración del Cosmos en cajones geométricos planificados cerrados, aunque sujetos los cúmulos al Momimiento Browniano, es únicamente una conveniencia mental, necesaria para una cartografía de bolsillo, pero en ningún caso sujeta a leyes nacidas en el seno de la medida humana. El Hombre no es la Medida del Universo, la Medida de la Creación es Dios, su Creador, a cuya Naturaleza Increada se ajusta el Origen del Nuevo Cosmos. Pero ya volveremos sobre este Tema en un Capítulo más adelante.

A Catalog of Rich Clusters of Galaxies (Abell, George O.; Corwin, Harold G., Jr.; Olowin, Ronald P.) 5249 objects found in NED. / Simbad objects: 5256

Importo a este Prólogo un par de entre las 5ooo existentes en el Catálogo Abell. El Hubble ha colocado en Internet imágenes ofreciéndonos sin palabras una espectacular descripción de la Expansión hasta el Infinito que está viviendo la Creación. Cualquier argumentación sobre el Origen de esta Expansión que aliene a su Creador Divino como su Fuente conduce nuestro pensamiento al abismo de una locura que, tarde o temprano, como ya lo hizo antes, volverá a conducirnos a la Guerra Mundial, sobre lo cual ya tendremos tiempo de expandirnos en su momento. Abramos los ojos a la Realidad de un Cosmos creado a la Medida de su Creador.

 

Mirando estas imágenes uno se pregunta qué es real, qué no lo es. Pulsando unas docenas de millones de años atrás, durante los cuales la luz de cualquiera de las galaxias del Grupo ACO I ha estado viajando hasta llegar a nosotros, podemos preguntarnos ¿existen estas galaxia actualmente en el sitio donde se las localiza? ¿al encuentro de cualquiera de ellas no nos perderíamos en el laberinto de imágenes lanzadas al océano del tiempo hace millones de años atrás? ¿Se quedan las galaxias congeladas en el espacio y el tiempo esperando que alguien llegue a desearles buenas noches? ¿Las galaxias que forman el grupo ACO 1 siguen en el grupo? Si tuviesemos la fortuna de poder viajar por el cosmos ¿dirigirse a cualquiera de una de estas galaxias no sería como perseguir un fantasma? Si se acercan al Gropo Local Andrómeda y conforme se acercan van transformando sus morfologias externas, cuántas imágenes repetidas de la misma galaxia tendríamos en el mapa del cosmos visto desde la Tierra? ¿Cómo identificar esas imágenes repetidas a fin de dirigirse a la que en la realidad brilla y se desplaza en el espacio?

Bienvenidos al Bosque Mágico de las Galaxias, donde como si fuesen árboles con piernas las galaxias se desplazan por el Laberinto Cósmico haciendo imposible el regreso al punto de origen ... excepto .. si eres Ese Nativo del Cosmos, criado en el Bosque Mágico de las Galaxias, Señor del Bosque, Dios en Persona, Padre de Jesucristo, Creador todas ellas.

ACO 1=ABell 0001 (3000x3000 pix)

 

EUR 5,69