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El Vencedor Ediciones

 

 

PISADAS EN EL AGUA

(OPUS MALIGNO 8/18)

HISTORIA DE TI

 

1

 

Pisadas en el agua,

terrores en las calles, lo incierto pide espacio

un rincón en el infinito para mis habichuelas mágicas

sin imaginación, sin apenas dar pasos, ¿hay explicación?

“Bebe, bebe, es vino del mejor, hasta la última gota

no pienses, no juzgues, no paladees, solo bebe”.

 

Otro recuerdo, otro cuadro en la pared del museo de la ignorancia

nombres, ojos, risas, sangre, ruegos, venganzas;

no se puede pedir lo que no se tiene:

Ser estrella enigma … luna fantasma…

nova creciente viajando al corazón de un big bang

roto, como una cloaca de Cartago, ruinas afamadas

gloria sin goce. Comienza el drama,

una viuda negra devorando a sus hijos, a su macho alfa.

Cosas del destino, te querré hasta la muerte.

Pero te mueres mañana, ¿verdad?

 

La escritura en la pared no engaña, no traiciona,

interpreta lo que quieres oír, “vive tu hora,

mañana serás una paloma prehistórica soñando entre dinosaurios”.

¿Lo entiendes, TI? Todo fluye, como maldición de brujas en hogueras,

La Eternidad no tiene prisa, trota bache sí, bache no,

jugando a la ruleta rusa. ¿No lo entiendes, TI?

Hablo solo, hablo con Dios, con las estrellas, con los patos del río,

Con las galaxias moribundas, con el marciano que aún no ha nacido

Con mi guitarra afinada al tañido de la campana de la catedral de Ulm,

al Sol de Goya, con escozor en la garganta.

Es mi grito, el grito de Munch, ¿lo oyes, TI?

 

El amor es un vaso de vino de Málaga.

Hasta el fondo, hasta la última gota, riquísima, la de la Alegría,

no quieres dolor de cabeza, ¿verdad, TI?

Ya ves, hablo solo, no estoy bien, tengo Alzheimer,

dice Aymara, ¡qué chica ella!, la Revolucionaria,

llorando su causa herida, sus patos en la orilla, sus arañas

en la almohada, todo un drama, ¿qué importa cómo se llama?

Yo me llamo “Nada”. Nada te cuenta una para no dormir.

 

Es medianoche pasada, Sonia vaga por las calles, no tiene adonde ir.

No hay nadie con quien sentarse, no encuentra su Ismael del alma,

calle abajo, río arriba, plaza adentro, avenida afuera

una hora, dos, tres cuatro cinco seis siete, el Chino,

café con leche, porra, tele,

un loco ha matado a su familia

un coche ha aplastado a un montón de ciclistas

Siria no existe; Guatemala no es noticia,

Kim Yon Ung hace el amor con Maduro,

el Turco se autogolpea por deporte,

Zapatero Dos se ha metido a desenterrador,

es un necrófilo, le van los muertos,

se ve en su entorno, vampiras alrededor de un cadáver fósil.

 

Cae la tarde sobre Nueva York, Union Square bate sueños

Amillonados bajo faldas escondiendo capullos alegres

Al aire libre, en el corazón del bosque de la Gran Manzana

Mi guitarra le canta a un siglo que no quiere nacer huérfano.

TI, nadie me cree, créeme tú. Tanto para nada. Miles de años

pretendiendo ser dioses para acabar siendo gusanos de juventud.

 

Que me cremen con azúcar moreno, y almendras saladas

Regalo sorpresa, dentro de diez mil siglos seré él,

El primer vestigio de última raza de los Sapiens al Cuadrado.

¿No te lo dije, TI? Hablo solo. No estás tú. Si estuvieras tú

hablaríamos entre besos y caricias tontas,

de sexo interpolado, de corazones de niños

desaparecidos en la niebla de los malvados.

Terrores para parvulitos, cine satánico, se borra el papá,

se borra del pasado la mamá, como si naciésemos de un huevo sin yema

en un mundo de mentira, en un universo de zombies,

huyendo hacia adelante, directos a la trampa, cayendo como moscas

en la miel del pastel de la tortura que nunca se acaba,

cuando cae la noche vuelve el fantasma, vive, anda, tiene voz, ojos,

está tocando la guitarra, es Lázaro, resucita a ritmo de progressive rock

la fiera vuelve a la vida,

hambre, tengo hambre de TI.

 

2

 

Levanta, levanta amor mío, es la aurora, no hace frío

Es hora de recoger besos en las orillas de tus ojos,

hechizados por estrellas verdes iluminando nebulosas grises,

son tan tristes cuando posan sus rayos en mi corazón,

me causan frío,

será la aurora que convierte en piedra de memoria

este amor siempre mirando al abismo.

 

Levantarse ahora, ¡qué cosa!, creí que el olvido estaba vivo.

Hace tanto tiempo que vivo perdido en el futuro

Mis pies, en el vacío, navegando entre novas

Volcanes, terremotos, guerras, genocidios,

Mis lágrimas sin macetas, mis océanos sin río

Me acuerdo cuando era crío, jugando con el viento

Le decía al Sol, “ven conmigo”,

la Luna, me sonreía con su cara oculta, era tan divertido,

Pero hoy hace tanto frío.

Te echo de menos, te siento en territorio prohibido

desear lo que se tuvo ¿tiene sentido?

¡Estas incompatibilidades y mi línea roja!

Un caballo, un borrico, un molino

¿darle vueltas y vueltas a la noria?

Con este frío

 

La tormenta le tiene miedo a la calma

La guerra a la paz, la mentira a la verdad, el sueño al día

Ilusiones en el muro, piedras sin núcleo, la magia del ayer

Tu corazón roto, tu cuerpo frágil como cristal de témpano,

tu heroicidad, Diez mil pasos al día, una chiquilla en cuerpo de mujer

Buscando amor en los cardos, ternura en las espinas,

¿no ves, TI, que la noche es fría?

 

El sueño inspira vida, la aurora lo mata,

y la historia vuelve a empezar.

Siento que las noches sean cortas; y tus palabras, largas

Me da miedo cortarte el hilo, repetirte la canción.

Hace frío.

Nuestras vidas son cuerdas entre galaxias, se encuentran

Chocan, se aman, se tocan, se odian,

Seguimos el viaje por universos desconocidos

Hasta el bosque de Abell 2345, con alas de hielo,

Donde habita el frío.

 

¿De qué te quejas, vida mía? El sueño se fabrica con polvo de diamantes

con ladrillos de cobalto puro, maleable como la seda

techos de platino brillan a la luz de tus ojos,

donde no habita el frío.

Tu amor está en peligro, aparezco con mi espada de luz,

mi mochila llena de victorias.

Me rindo al Amor, es mi destino, ser el payaso que hace de Hamlet

Vestirte de Julieta maligna,

sembrar tus sueños de historias para no dormir

Te cuento la tuya.

 

 

 

HISTORIA DE TI

 

 

Hay criaturas que vuelan con las alas rotas. En alguna parte del viaje se metieron en el corazón de las tinieblas, sin buscarlo, sin saberlo, zas, un simple y sencillo giro del destino, estás en el corazón de la tormenta, caen rayos, la vorágine te rodea, estás ahí, no sabes cómo, tienes que salir, y sales, estás a punto de salir, zas, el rayo te devora el hueso, te parte en dos, no te sostienes, te hundes en la oscuridad, quieres resistir, sabes lo que te espera a ras de tierra, el mundo de las bestias, especies salvajes sin ley, te destrozarán, te arrancarán la mente. Es tu sino. Operación a vida o muerte. Tu corazón está en las últimas, necesitas una prótesis, te abrirán el pecho, verán si pueden salvarte, lo dudan, no creen en milagros. ¿Qué puedes hacer? Estás en sus manos. ¿O estás en las de Dios? ¿Pero crees en Dios? ¿Tiene alguna importancia ahora? Nadie espera que salgas viva. Tu corazón está saturado, tu sangre está infectada, no coagula como cuando eras niña, eres madre, tienes una criatura, ¿cómo vivirá sin su mamá? Se te parte el alma, tienes que sobrevivir, tienes que vencer, por tu hijo, por ti misma. Tienes que entregar tu cuerpo, dejar que te abran el esternón por dos como se abrieron las aguas del Mar Rojo, ¿no te hundirás en sus aguas? Nadie lo sabe. Se equivocaron en tu diagnóstico. Los médicos son infalibles. Son dioses. Son intocables, te matan mientras se cuentan el último chiste. “Muerte por aburrimiento, no le gustó el chascarrillo”. Al tanatorio, cremación. ¿La autopsia, para qué? ¿Quién se atreverá a culpar a un dios por matar con un chiste maligno? La Madre Divina no se ríe. Tu hijo no entiende. Tiene problemas de comunicación. Tú eres su ángel, su diosa, su hada madrina, su aire, su pan del cielo, su vinagre de miel. TI, estás en el hospital, nadando entre la vida y la muerte. No puedes respirar con tus pulmones, pensar con tu mente, comer con tu boca, digerir con tu estómago, hablar con tu lengua. Eres un vegetal. No eres nada. “No eres persona” ¿Cómo impedirás que te quiten a tu hijo? ¿Cómo les cortarás las manos si no puedes mover las tuyas?

¿No lo sabías? El pájaro de alas rotas que cae al suelo es carne de banquete, lo devoran vivo. Estás muerta ¿Quieres estarlo? “No, quieres seguir viva”. “Madre mía, si me salvas iré a verte durante un año, día por día”. Quieres seguir siendo madre. Es natural. Hoy te preguntas “¿qué es ser madre?” La sangre no hace la familia, te contestas. Ahora lo entiendes, ahora lo recuerdas: La sangre y la carne son nada, sólo el espíritu cuenta. “Welcome back to life, hija mía”.

He aquí la cuestión que yace en el fondo de la cuestión. Una puerta da a otra. La resolución del enigma viviendo el misterio impenetrable de su top secret. ¿Qué hacer? ¿Cómo retornar a la vida cuando te han dado por muerta? El movimiento entre las bestias no es fácil, siempre a la defensiva. Ponte la coraza, TI, no te la quites, sé otra bestia ¿puedes? ¿No te enseñaron a luchar por tu vida en la academia? ¿Dónde están tus galones ahora? El mundo es una batalla entre alimañas, todas decentes, todas honestas, muerden con la ley de su parte, ¿quién quiere a Dios de la suya? ¿Lo ves? Lo sabes, existen los milagros. Estás viva. La mano Divina que invocaste te ha salvado de la Muerte. Relájate, tienes delante dieciocho meses aplastada por una cama. ¿Quieres volver a vivir? Te han robado el hijo. Un canalla. Un perro extranjero. ¿Recuerdas cuando nació tu hijo? Vino a escupirte a la cara… porque había nacido con autismo. El hijo de perra no quiso ni tocarlo. ¿Se le contagiaría la enfermedad? ¡Qué locura! ¿Cómo prever el futuro? ¿Se sirve gratis? ¿Con qué punta se escribe? “Buena mujer, mejor madre”. ¿Para qué? Para ver cómo te quitan al hijo de tus entrañas.

Demasiado tarde, Ti. Estás en el hospital, luchando por volver a tu trabajo. Eres funcionaria del Estado, tienes un hijo, él no puede vivir sin TI. Tu sangre ha firmado tu renuncia a tu niño mientras tú vestías tus huesos de carne, y tu carne se vestía de piel. Te levantas, sales de la tumba, ¿dónde está mi hijo? El crimen ha sido sellado. El canalla que le dio la espalda el día en que nació tu niño, se lo ha llevado. “¿Para vivir esto me salvaste la vida, Madre mía?” ¿Qué es la locura, TI? ¿Te vas a volver loca después de haber salido de la tumba? Tal vez la locura sea la solución. No sé nada. No quiero saber nada, no tengo hijo, nunca tuve un hijo, ni tengo madre, ni hermana, ni hermano, ni padre, ni abuelos, todos son unos canallas. TI, declárate loca. No tienes nada que hacer. Estás perdida. Le has ganado la batalla a la Muerte, pero el mundo te ha vencido. La justicia tiene los ojos cerrados. Contratas abogado. ‘¡Que te den! El canalla rumano no te deja ver a tu hijo. Has salido de la tumba. Eres funcionaria del Estado, ¿para qué?

La Justicia de los políticos es una ramera, sólo mira una cosa, tu cartera. ¿Tu Delito? No poder defender a tu hijo mientras luchabas contra la Muerte. Esto es España.

Grita, aúlla, rásgate las mejillas, tírate de los pelos. Estabas muerta, ¿recuerdas? Se concedieron el Poder de firmar por ti tu renuncia a tu hijo, sin avisarte, sin llamarte ante el tribunal. Estabas muerta, ¿no lo recuerdas? Declararon que estabas muerta, como mujer y como madre. El rumano canalla que Ayer no quería ver a tu perrillo, Hoy te quiere muerta, ¿por qué te ha devuelto la vida tu Madre Divina?

Tres abogados. Miles de euros. No hay nada que hacer. Ni siquiera régimen de visita. La justicia no puede reconocer que ha bendecido un crimen, debe archivar su delito. Es su forma de lavarse las manos. ¿Qué se puede esperar de una ramera defendida por jueces instalados en el crimen, de abogados formados en el delito para ser delincuentes de guante blanco?

Vuélvete loca, o renuncia a vivir en las ruinas.

 ¡Dios, me dueles como me duele un amor incapaz de ser tierno, de recibir ni dar ternura! ¿Quién te culpará? ¿Cómo juzgarte? Maldito el que te juzgue. Me dueles como si mi alma me abandonase por un guiño del diablo. ¿No hemos estado los dos en el infierno?

TI, tú aún no has salido.

 

El tiempo descubre sus orígenes en las raíces de las cumbres, en las entrañas de los volcanes, en las fosas de los abismos. Todo es perpetuo, la continuidad no se agota, no perece, no se desintegra, es un continuum descansando en la palma de la mano de un Creador de universos, paseándose entre galaxias con la confianza de quien tiene las llaves del laberinto. ¿A qué jugamos los hombres? “A ser dioses” ¡Qué vanidad la de los poderosos! ¡Qué escándalo el de los ricos! La Libertad solo pide horizonte abierto, pan en los caminos, alegría en el corazón, fuerza en los pies, creatividad en los brazos, una mente tranquila, un alma viva, sangre para vivir la aventura de un futuro que nunca se interrumpe, un amigo, un hola, un “vamos juntos”. Lo demás es ridículo. Están llenos los abismos cósmicos de mundos y seres que se creyeron más que de lo que fueron, polvo y agua, barro primordial, sangre del universo, savia del árbol de la vida, células hambrientas de existencia, un recuerdo sobre la faz del espacio. ¿Pero es sólo eso y nada más que eso? “Mucho más, mucho más” Una estrella que se ha hecho carne, una luz que se ha abierto camino a través de campos infinitos, un átomo que habla, una molécula que ríe, goza, siente y vive, habla y exclama: “Dios mío, Dios mío, estoy viva”. ¿Y ahora tú, TI, quieres negar a Dios, tu Creador? Déjame que te lo explique.

Ayer estuve hablando con el Sol. “Renuncia a tu ley” le dije. “¿Has perdido el juicio, hombre de Dios?”, me respondió. Respiró profundo el rey del Firmamento, alzó la cabeza a los Cielos eternos, posó las alas de sus ojos sobre mi espíritu y volvió a dirigirme la palabra: “¿Quieres que deje de brillar? La Ley es mi existencia. Sin la Ley que me ha dado mi Creador dejo de ser el Sol. ¿Puedes tú dejar de vivir a la luz de la ley que le pertenece a tu estrella?”. Yo bajé la cabeza, levanté los ojos y lo abracé con abrazo de alegría infinita. De criatura a criatura del mismo Creador, le respondí: “Cierto”, le dije como me salió del alma, “tú vives por la tuya y yo por la mía. ¿Qué es el hombre sin la Ley que le imprimió su Creador? Por la Ley tú eres el rey del Firmamento, y yo por la mía, soy el rey de toda vida sobre la Tierra, y ambas, la tuya y la mía, proceden del mismo Creador. Maravillosa es la lección que he recibido. Para no herir tu sabiduría no volveré a preguntar. Océanos, vientos, estrellas, Tierra y Luna todas me dirían la misma palabra que de ti he recibido: Cada Obra lleva en sí la Ley que le da la vida.

Pero de todas las creaciones aquella que Dios forma para disfrutar de su Existencia a Su imagen y semejanza es la única que tiene el Poder de rechazar la Ley por la que vive y goza de la vida. Necio, de verdad, sería yo si quisiera cerrarle la boca a mi hermano el Sol. Pues en amar el ser gobernado por la Ley que le da el Creador a cada una de sus Creaciones está la Sabiduría”.

 

Ya ves, TI, en el más humilde se halla la mayor fuerza, y en el fuerte se halla la miseria más terrible, la miseria del que se condena a sí mismo, amando la vida con infinita pasión, a vivir la eternidad en el miserable estado del que se creyó superior a su Creador. No es en el corazón de carne, TI, donde se halla la vida, sino en el espíritu de la Ley que viene del Creador del Sol, Tierra, Luna, estrellas, y de toda vida que se mueve sobre la faz de la Tierra.

Duro es hablarle con palabras tiernas a la piedra que tienen por corazón los que viven en las tinieblas de la desesperación; no es piedra que eche agua a la voz del amor, ni es agradable que habiendo hombres nacidos para entender la ley del espíritu se le hable al pedrusco que tienen por corazón quienes se creen más que un hombre.

Quien ejerce su venganza sobre un inocente no abandonará jamás las tinieblas en las que su alma se hunde cada año un poco más en las profundidades de una injusticia jamás reparada. Cada espalda tiene sus hombros, y cada delito su culpable, ¿por qué desahogar el dolor contra quien calma los vientos de la ira con la alegría que sopla desde el cielo del corazón de un niño grande? ¿No ves, TI, que te haces daño a misma?

¿Quién al salir de la playa culpará al Sol de haberle quemado la piel? ¿O a la Luna por no alumbrar lo suficiente cuando duerme en la cuna del Nuevo Creciente? El espíritu de la Ley y el espíritu de la Política son dos hermanos en guerra de intereses enemigos, y sin embargo los humanos los casan pensando en la felicidad que viene del que ríe el último. Boda de sangre. Varonicidio estéril. La tortilla quiere vuelta y vuelta. Quien hoy golpea, mañana recibe doble palo. ¿No es más bella la Paz que la Guerra, el Amor que el Odio, la Justicia que la Venganza, la Palabra de vida que el Falso Testimonio?

 

He oído una Blasfemia terrible, una madre jurando sobre lo más sagrado, la vida de su hijo, y he corrido a la Casa de Dios a pedirle a la Virgen que no le tenga en cuenta su delito.

Muchas palabras tienen su vagina en la boca del ser humano, unas son de Paz y otras de Guerra. Terrible es que el cielo dé cobijo al infierno, pero aún peor que el aliento sea fuego de dragón incendiando toda esperanza, todo diálogo, toda reconciliación.

 

 ¡Qué pequeño he sido, apenas si se me ve en el suelo, todos miran para abajo buscando encontrarme, y yo guardo silencio, cierro mi pecho a la mirada del mundo! Noli me tangere, se llama la coraza que guarda mi alma, la que deposité en el suelo, al pie de tu cama, TI; ya me hallo dentro de ella una vez más, y no me la volveré a quitar.

 ¿Se mide la sabiduría a peso de oro, a golpe de moneda, a ritmo de promesas preñadas de aborto? La Ley es mi vida, mi Creador la ha escrito en mi espíritu y yo la dejo gobernar mi alma. Como al Principio, así al Fin. ¡Loco el que cree que puede mejorar la Ley de Dios o perfeccionar la Obra del Creador del Cosmos!

 

 

 

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